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Universidad de Sevilla

Testigos de la historia: el bombardeo de Sevilla de 1843 sigue presente en la US

17/07/2019
Una placa, en la que se puede leer el día y la hora exactos de la caída de la bomba, es uno más de los vestigios históricos que se pueden encontrar en la ciudad sobre este bombardeo

El edificio del Rectorado de la Universidad de Sevilla no solo guarda historia entre sus pasillos. Cada escultura y cada esquina siempre tienen algo que contar. Un edificio que se ha conservado durante tantos años tiene la capacidad de narrar historias de todo tipo. Historias tan variopintas como épocas a las que ha sobrevivido, incluso historias de revueltas sociales que anhelaban libertad.

El 22 de julio de hace exactamente 176 años caía sobre el tejado del Rectorado de la Universidad de Sevilla, antigua Fábrica de Tabacos, una de las bombas lanzadas sobre Sevilla en la revuelta contra el régimen de Espartero en 1843. Veintitrés días de bombardeos continuos que se materializaron en más de 600 bombas, granadas y balas rasas lanzadas a la ciudad.

"Cayó y reventó una bomba a las doce del día 22 de julio" se puede leer en la placa escondida en la azotea del Rectorado (imagen inferior). De hecho, esta placa se colocó justo donde cayó la histórica bomba. Además de esta referencia, también se conserva en el mismo estado la pilastra y el pináculo de las cornisas del edificio derribados aquel mismo día (imagen superior).  

Las revueltas que se manifestaron por todo el país contra Espartero en 1843 fueron a causa de la disolución de las Cortes y la destitución de Joaquín Mª López como presidente del Consejo de Ministros. Progresistas disidentes y moderados se unieron para rebelarse contra Espartero, quien ejercía de jefe de Estado durante la minoría de edad de Isabel II.

Fue el 18 de julio cuando comenzó todo. Van Halen atacó Sevilla junto al brigadier Francisco de Moriones en la Cruz del Campo, se sucedieron una serie de días en los que no se paró de lanzar bombas y balas rasas contra la ciudad. Entonces llegó Espartero, intentó disuadir a la población para que cesaran las hostilidades de la artillería sevillana pero fue en vano. Los sevillanos no estaban por rendirse y aquella madrugada se empezó a atacar la ciudad con artillería de grueso calibre.

Ante todos estos ataques, el Ministerio de Guerra envió un comunicado al duque de la Victoria avisándole de que si continuaban con las hostilidades contra Sevilla quedaría declarado como traidor y sería privado de sus honores. Al día siguiente el duque abandonó Sevilla y huyó al Puerto de Santa María, seguido muy de cerca del general de la Concha quién, se escapó embarcándose en un buque inglés junto con el tesoro público y algunos de sus ministros. 

La ciudad había quedado devastada, las calles estaban llenas de escombros, casas y edificios destruidos y es porque durante las hostilidades, en los 23 días que había durado en total el conflicto habían caído en Sevilla más de 600 bombas y 900 balas rasas. Había zonas donde los bombardeos se habían cebado más con la población, por la zona de Puerta de la Carne, Puerta Osario o la Calzada, aunque sin duda alguna el barrio más dañado fue San Bernardo con grandes destrozos y multitud de muertos y heridos. 
El 2 de agosto, en recompensa por la heroica defensa de Sevilla, el Gobierno de la Nación concedió a la ciudad el título de INVICTA, en el nombre de Isabel II, colocándose sobre sus armas una corona de laurel. 

Hoy día aún se pueden observar testimonios de estos hechos, como la granada incrustada en el muro de la casa en la esquina de la calle Mosqueta con San Esteban, en el suelo del patio del Archivo General de Indias o esta placa en la azotea del Rectorado de la Universidad de Sevilla. La lápida se encuentra cerca de la esquina entre la calle Palos de la Frontera y la Avenida del Cid, en la zona de la Facultad de Filología, y junto a uno de los pináculos que decora el tejado del edificio. La placa contiene el texto: “En el sitio y bombardeo que sufrió esta ciudad, por haverse (sic) alzado y negado la obediencia al regente del Reyno Duque de la Victoria, cayó y rebentó una bomba en este sitio a las doce del día 22 de julio de 1843.” 

Para más información acerca del acontecimiento histórico puedes consultar el Archivo General de Andalucía

 

Fuente: 
Dirección de Comunicación
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